2006.04.24 14:30
Las espinas y el veneno,
las vasijas donde guardaba tus
lágrimas quebraron.
Y los recuerdos, y los
recuerdos de lo que pudo
haber sido,
de lo que se desvanece
con cada Adios.
Las heridas que abren y
sangran invisibles,
en silencio, en las
noches que cojuramos
entre sueños y desvaríos.
El violeta tiñe el suelo.
El pasado tiñe el presente,
mientras que el mañana se
inclina al ayer, tus susurros
callaron, mis consejos se
perdieron en el olvido,
en el vacío que nos
alejaba,
que nos dolía,
que ya no existe
para ti.
Ni para mi.
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1 comentario:
Sabe mis lágrimas ya no me duelen.
Ud escribió esto con otro propósito, es muy probable que sí, pero yo le vengo a decir que a mí ya no me duelen las lágrimas...a mí el llanto me mantiene viva, me hace recordar lo feliz que soy gracias a UD
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