2005.12.16
Sé que me pediste que no te escribiera mas. Sé que no contestas nunca mis correos. Sé que llegado el final del camino comenzaremos inevitablemente a caminar el trayecto de regreso. Sé que todo tiene un final, y que muchas veces ese final es a su vez el inicio de otra cosa. Sé que cada camino que dibujan tus deditos cortitos y pequeños lleva a un solo punto: este mismo lugar en el que estoy parado. Y es que parece que la historia se repite una y otra y otra vez y otra vez, todo es un eterno volver a un estado anterior, un intento desesperado por asirse a lo que ya perdimos, a lo que abandonamos en el momento que salimos en busca del camino.
Sé que terminamos algo que no ha empezado aún, y quien sabe si algún día empezará. Estoy esperando al lado del camino, igual que siempre. Y las sombras pasan bólidos a esconderse en el ayer, en ese ayer que no puedo mantener a mi lado, aun a pesar de esperarlo quietamente. Las sombras pesan, pequeña mía, pesan mas que los vivos y el pecado, pesan mas que la distancia y el vacío. Y es que el arrepentimiento es una cosa horrible cuando se sienta a tu lado a masajear tus cansados y heridos pies. Pero lo mas horrendo de todo es cuando la nostalgia se burla de ti con esas cosas que ya no sucederán, el anhelo del futuro incierto, el hambre, el ánsia del futuro que se funde muy lejos en el horizonte con los sueños y fantasías. Porque ... quien puede decir que el futuro es algo escrito, concreto e irrefutable? Que falsario podría asegurar que el mañana vendrá irremediablemente?
Todo es un hoy. Todo es un hoy que se tienta, se quebranta hacia el ayer con dolor y lágrimas invisibles. Como una máquina que tranforma inevitablemente fantasías en fracasos, esperanzas en recuerdos, planes en caidas. Y de pronto miras tus rodillas sin poder reconocer al niño que querías ser ... miras tus manos sin poder reconocer al mago que querías ser ... miras tus alas ... marchitas, se han caido. Que nos queda, entonces, en este hoy verdugo y asesino? Tenemos algo a lo que asirnos cuando los castillos se han terminado de derrumbar, cuando las puertas cierran en las narices como riéndose de la ingenuidad innata de cada ángel de querer alcanzar el infinito?
Vivir no es suficiente. Morir es irreal.
Los Muertos - 11 - Retorno a Casa
Llegó el final de nuestros ritos.
Mas yo recordaré tus instintos.
Parece que no, pero es cierto,
el dolor de los dos ya no es lo mismo.
Coro:
No jures mas nuestros actos no regresarán.
Contenta ya que la vida debe continuar.
No hables mas nuestras mentes descansarán.
Es el final de un ciclo.
Parece que no, pero es cierto,
el amor que quedó ya es eterno.
Coro:
No jures mas nuestros actos no regresarán.
Contenta ya que la vida debe continuar.
(bis)
Parece que no, pero es cierto,
el amor que quedó ya es eterno.
Coro:
No jures mas nuestros actos no regresarán.
Contenta ya que la vida debe continuar.
(bis)
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