A Malva, 2005.11.09
El tiempo va pasando, chica. Se va. Lo siento irse de a poco ... como arena que se escapa de las manos, como brisa que sopla sin regresar. No puedo apresarlo, no puedo. Quiero abrazarte, quiero que te quedes, pero el tiempo te lleva hacia atras ... tira de ti, tira de nosotros y nos lleva lejos. Mis dedos se aferran al espacio que llenabas, mis ojos intentan verte, crearte en el aire. Como castillos, te sueño, como castillos sobre las nubes. Y el tiempo va gastando las murallas, rompiendo los cimientos, deteriorando los arreglos. El hermoso jardín esta marchito, los goznes de las puertas que abrirían los salones para nosotros estáticos, oxidados. Esas son las puertas del pasado y del futuro, selladas. Y el hoy ya se va otra vez ... llevándote un paso mas lejos, llevándome un paso mas adelante. Adelante y sin ti.
He Maldicho mil veces al Amo del Reloj. He Maldicho mil veces a su ascendencia eterna y los hijos que engendrarían nuestras desgracias. Siempre ha hecho caso omiso, y como diligente engrane de una maquinaria de tortura medieval prosigue su cuenta infernal, refregándome en el rostro cada tic-tac con el que me hunde mas y mas en el futuro. En el futuro de goznes oxidados, el futuro sellado, con el que me daré de bruces destrozándome el cuerpo una vez llegue a mi. Porque las puertas no abrirán para verme pasar, ni los salones albergarán fiestas a mi abandono, ni los jardines florecerán para mi, ahora que no tengo nuestro amor para regarlos.
El tiempo va pasando, chica. Va pasando ... y yo no.
Te extraño, me haces mucha falta.
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